Archivo de Julio, 2008

Jul 30 2008

Christina Rapado, de picos pardos

Publicado por César en España cañí

En la vida hay tres clases de personas: las educadas, las ordinarias y Christina Rapado. Fiel a su estilo y después del fracaso de su disco Dentro de mí, la explosiva rubia sigue tocando todos los palos (en el sentido más amplio de la palabra) con los modales que le caracterizan.

Esta vez se ha embarcado en una arriesgada aventura amateur: la grabación de un vídeo casero en el que se interpreta a sí misma en tercera persona. Sin duda todo un reto para la supuesta transexual, quien saca todas sus armas y nos regala algunas perlas muy suyas que más adelante recogemos. El cortometraje en cuestión, Rapado la de Ronda, cuenta los avatares de la ídem y dos amigos homosexuales durante su búsqueda de la presunta rondeña.

Al más puro estilo dogma, la polemista se dedica a recorrer las calles de Ronda acompañada de los dos gays mientras insulta y se mofa de todo aquel con quien se encuentra. El vídeo está dividido en cuatro capítulos que intentan reflejar el espíritu del pueblo andaluz y la sencillez de sus gentes. La protagonista, un poco más gorda que de costumbre y ataviada con un conjunto sport de camiseta y pantalón corto negros, se mezcla con la población generando las escenas más insospechadas:

- Capítulo 1. Cerda. En esta primera parte, y después de quejarse del calor sofocante, la Rapado llama “cerda” a una turista extranjera que le devuelve el cumplido con un bien pronunciado “puta”. El verdadero leitmotiv del vídeo, es decir, la palabra “coño” sin venir a cuento, ya aparece en esta primera parte.

Frases destacadas: “No sabe, no le gustan los coños”. “Pues que sepas que eres una cerda”.

 

- Capítulo 2. Tula. Demostrando que la educación es lo suyo, Christina entra a una tienda de souvenirs en la que roba descaradamente una figurita representativa. A pesar de su mala acción, nos enseña una nueva palabra para describir un hurto: tulear, que suena parecido pero como de más baja clase. Después del robo baja los calzoncillos a uno de sus acompañantes y pregunta a un tendero por el paradero de la rondeña (que es ella misma).

Frase destacada: “¿Aquí… aquí hay cámaras?

 

- Capítulo 3. Frescor. La zafiedad alcanza cotas aún más altas. Después de ventosear ruidosamente, Christina se decide a entrar a un museo para buscar más pistas. Intenta regatear el precio de las entradas con la taquillera y, tras algunos comentarios racistas y xenófobos, critican que las bebidas que se venden en el lugar no están lo suficientemente frías para calmar los ardores de la rubia.

Frases destacadas: “Yo soy rumana”. “¿Tú le has visto a esta muchacha cara de gitana?”. “No tienes nada fresco”. “¡Cuelga!”.

 

- Capítulo 4. José Manuel Darro. Si antes escuchábamos un pedo, ahora los gases de los personajes se abren paso en forma de eructos. Las tres mosqueteras se dirigen a la exposición del pintor José Manuel Darro y se ríen de la chica de seguridad haciendo un facilón juego de palabras con los vocablos “muchacho” y “chocho”.  El resto es más de lo mismo, sólo destacamos la manera tan poco femenina que tiene la teñida actriz de sentarse en las escaleras. ¿Será cierto que en realidad es un travesti?

Frases destacadas: “Le fotografió el chocho a Rapado la de Ronda”. 

 

Después de asistir atónitos a los cuatro fragmentos comentados, hay que esperar a ver el tráiler (sí, hay un tráiler de esto) para enterarse de que Rapado la de Ronda es una asesina que se come a sus víctimas a través de la vagina. En este resumen también podemos ver a la madrileña orinando en plena autopista, muy en la línea del gremio de las prostitutas especializadas en áreas metropolitanas. Ante todo este material la pregunta es más que obvia: ¿qué clase de drogas toman Christina y sus amigas?

 

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Jul 25 2008

Gema López se cambia a Orange

Confirmado. En Antena 3 odian a la colaboradora. Tenemos, por fin, la prueba que demuestra que, efectivamente, en el departamento de estilismo del programa ¿Dónde estás, corazón? quieren boicotear a toda costa a una de sus más veteranas caras. La pasada semana, en un intento por destruir la credibilidad de Gema, le hicieron ponerse un vestido que ha marcado un antes y un después en nuestra imagen de la madrileña.

Decimos “madrileña”, sin embargo, con temor a equivocarnos. A pesar de que en todas las biografías consultadas se asegura que la López es oriunda de la capital de España, las imágenes que os mostramos a continuación ponen en duda su verdadero lugar de origen. Te pillamos, Gema López:

'Quién me mandaría a mí ser madre...'.

No es la superficie lunar aunque lo parezca.

Como se puede apreciar, la periodista podría haber nacido perfectamente en algún punto de la Comunidad Valenciana o al menos tener ascendencia de la tierra de las naranjas. De la piel de naranja, más concretamente. A pesar de que no es demasiado mayor, la temida celulitis ha empezado a invadir los muslos de Gema, y no puede disimular ni con los filtros de las cámaras que el tiempo corre en su contra.

Aunque no llega al extremo de María Teresa Campos, la piel agujereada ya alcanza la mitad de sus muslos, lo que nos hace pensar que la vejez de esta chica se presenta complicada a no ser que ponga pronto remedio. Gema, aprende de tu compañera Chelo García-Cortés: si no puedes luchar contra la naturaleza, al menos cúbrete al máximo para que se note lo menos posible.

Esperamos que este toque de atención haga reaccionar a la carismática periodista, o que al menos ponga en su sitio a los encargados del vestuario del programa, que intentan claramente fastidiar a nuestra protagonista con trajes de escotes feos y aún peores estampados. Estas personas, sabedoras de la postura sexy que adopta Gema en el plató, supieron elegir un vestido lo suficientemente corto que permitiría a la celulitis hacer el resto del trabajo. No sólo en Operación Triunfo hay malos estilistas, la epidemia se extiende.

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Jul 17 2008

Llegó el calor (eléctrico)

Después de unas merecidas vacaciones volvemos a la carga en este caluroso verano en el que las aberraciones estéticas no descansan. Casualmente ha caído en nuestras manos el catálogo de productos de Daga, una empresa especializada en mantas y accesorios que desprenden calor para aliviar las dolencias musculares típicas de la senectud.

El cuaderno en cuestión pretende ser un compendio de las virtudes del calor en esta época de sensibilización contra el cambio climático. Sospechamos que dentro de la empresa debe haber un ecologista encubierto que ha convencido a los responsables del departamento de Marketing para que no renueven su imagen, estancada al menos desde el año 1979. Así, suponemos, consigue que nadie compre sus productos. ¿No te lo crees? Mira:

¿Quién podrá resistirse a este cuerpo? Buena estrategia de marketing. 

Y esto es sólo la portada. Al abrir el catálogo caes en la cuenta de lo que realmente necesitan en Daga no es un cambio de imagen, sino una prueba urgente del Carbono 14. La modelo que prestó en su día su cuerpo para fotografiarse entre mantas eléctricas debe estar ya dando de comer a los gusanos, aunque si observamos con detenimiento las instantáneas podemos apreciar que ya en su momento no estaba convencida de lo que hacía. Su sonrisa forzaba delata la disconformidad con el vestuario que le obligaron a ponerse y con el estampado de la mantita en cuestión:

'Me siento súpersexy...'.

Pero no sólo de mantas vive el hombre, por lo que los visionarios de la compañía diseñaron diversos aparatos específicos que supusieron una auténtica revolución en la época. Inspirándose en Star Trek, idearon un collarín tan sexy como éste:

'Ande yo caliente...'.

¿Qué chica te parece mejor? Nosotros apostamos por la de la caja, una suerte de Cleopatra futurista en los 70 que, pícaramente, simula estar desnuda mientras disfruta del tacto inconfundible del rizo algodón. El opio del pueblo en forma de almohadilla.

Pero aún hay más. Entusiasmados con las infinitas aplicaciones del calor en zonas concretas del cuerpo, crearon más accesorios que daban otra vuelta de tuerca a lo que parecía, para ellos, inmejorable. La ciencia-ficción no la inventó Isaac Asimov, fueron los de Daga:

'La verdad es que he visto armaduras menos voluminosas'.

No, no son auriculares envolventes.

'Estoy harta de las uñas de porcelana, no pienso cuidarme más'.

Chalecos casi antibalas, orejeras de tamaño XXL que sirven también de retenedor de mandíbula, manoplas que imitan las patas delanteras de un oso polar… La batería de elementos raya lo paranoico, aunque hemos de decir que todo esto se vende en realidad e, insistimos, a día de hoy son estas mismas fotos las que ilustran el catálogo de la marca.

¿Qué pensará ahora la mujer oriental que, con manopla y traje campesino, comprueba si funciona el mando incorporado? Su media sonrisa revela cierto hastío mezclado con temor a perder sus extremidades. Al menos confiamos en que siga con sus dos antebrazos en su sitio aunque ya no pueda retroceder en el tiempo para no caer en el error de haber posado de esta guisa que, indudablemente, hundió su carrera. ¿O acaso le habéis visto en alguna pasarela internacional? Nosotros tampoco.

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Jul 01 2008

Belén Esteban, mujer popular

El pasado viernes se casó, por fin, una de las mujeres más conocidas (y arrugadas) del panorama televisivo de nuestros días. No, no nos referimos a Mercedes Milá, sino a la siempre elegante Belén Esteban.

Convencida de una vez por todas de que Jesulín de Ubrique nunca va a volver con ella, y harta de ver cómo María José Campanario pregona a los cuatro vientos eso de “que me quiere con locura, y que le quiero a rabiar, que se entere todo el mundo”, la de San Blas decidió dar carpetazo y pasar también por el altar.

El evento no defraudó, y gracias a ese invento que es la televisión pudimos ver un interminable desfile de colaboradores de Telecinco ataviados con sus mejores galas e intentando captar imágenes del convite desde dentro para garantizarse sus puestos en sus respectivos programas. Menos mal que la madrileña oxigenada también forma parte del mismo circo, que si no habría habido más que palabras…

'No vuelvas a decir que Stella Goñi va mejor que yo, que te meto'.

Pero este acontecimiento iba más allá. Como todos sabréis, en el mismo momento en el que la Esteban daba el sí, quiero, otra pareja de vividores se unía en santo sacramento: la hija de José Bono y el hijo de Raphael. Dos bodas y dos Españas, hermanadas en actos similares a pesar de su diferente color político. No sabemos cómo convivió el facherío fino de Raphael con el populismo izquierdista de los Bono, pero si lo llevaron tan bien como Belén tuvo que ser todo un éxito.

Y no lo decimos por decir. La convivencia democrática en el bodorrio de la colaboradora fue ejemplar. Llegó a tal punto que incluso algunos invitados quisieron disfrazarse de sus políticos más queridos para dejar clara su militancia en un determinado partido. El caso más evidente, a nuestro juicio, fue el de Carmen Menéndez, madre de Belén y al parecer admiradora de Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid:

¿Qué fue antes, el huevo o la gallina?

'Me he metido tanto en el papel que hasta me he macado las mismas arrugas que Espe en las comisuras'.

Salta a la vista que el parecido entre ambas mujeres es extremo. Carmen tuvo mucho tino al escoger un típico traje que Esperanza podría llevar en alguna cena o inauguración, con cuello excesivo que recoge los hombros y otorga un estatus social directamente proporcional a la altura del mismo. Tampoco faltó el peinado, pieza clave en el look de Aguirre y que la Menéndez copió con todo lujo de detalles: el mismo flequillo, las puntas hacia fuera, un color sospechosamente artificial… Eso sí, intentó disimular un poco el plagio haciéndose la raya hacia el lado contrario que la presidenta y rebajando un tono el rubio platino de la liberal.

Las similitudes llegan incluso al número y la disposición de las arrugas de las féminas, que optan por maquillarse poco para no acentuarlas mucho más, olvidándose de realzar sus labios, casi imperceptibles, y dejando molestos pegotes de máscara de pestañas en las mismísimas.

¿Son los Esteban-Menéndez, pues, simpatizantes del Partido Popular? Si es así, ¿con qué línea ideológica se identifican más? Con Carmen no titubeamos pero no estamos tan seguros en lo que a Belén respecta. Desde luego, ha llevado hasta sus últimas consecuencias aquello de ser la chica del pueblo.

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