Feb 28 2009
Quien no ha visto Graná no ha visto ná
Como casi siempre, la sabiduría popular acierta en sus postulados. Haciendo nuestro el refrán que titula este post podemos asegurar que no podía ser más concreto. Nuestro corresponsal en tierras andaluzas, siempre al filo de la noticia, ha investigado los lugares más recónditos de Granada, aquellas donde se respira la verdadera historia de la ciudad, para encontrar casi un tesoro. Compitiendo con la Alhambra y el Generalife nos topamos con una coqueta y céntrica vía que es testigo de los acontecimientos que han cambiado nuestro devenir en época reciente.
Situémonos. Caminamos tranquilamente por las callejuelas con más solera de la ciudad, disfrutando de sus gentes y rincones. Pero, de repente, algo nos llama la atención: un sobreiluminado escaparate y un cartel manuscrito, que anuncia el estudio del fotógrafo Diego Paredes, nos muestra unas instantáneas que dan fe del saber hacer y la pericia de este artista hasta ahora desconocido:

La curiosidad nos puede y nos acercamos al vidrio que nos separa de las imágenes, ansiosos por ver el trabajo de Diego Paredes retratando a los granadinos en sus poses más originales. Pero la sorpresa que nos tenía reservada el escaparate fue mayor de la que nos imaginábamos. Una foto, que no era la más grande, ni la mejor situada, ni la más colorista, destacaba por sí sola sobre las demás. ¿Estábamos soñando? No, era una bendita realidad que se confirmaba a medida que llegábamos al cristal:


Efectivamente, la mismísima Sonia Arenas, retratada en sus comienzos como sobrecargo de una compañía aérea, nos miraba sensualmente desde su posición lateral en el muro de Diego Paredes. ¿Acudió la ex gran hermana al concurrido estudio andaluz para hacerse la sesión de fotos que envió al casting del programa de Telecinco? ¿O se trata de la imagen que incluyó en su currículum vitae para ser azafata? Muchas son las preguntas que se agolpan en nuestra mente tras la visión de este documento. La mitad del grupo Noson2, vestida con chaqueta de a bordo, discretos pendientes de bisutería y un cabello menos rubio del que luce en la actualidad, parece querernos responder con la mirada.
¿Significa esto que el fotógrafo que anuncia tener 30 metros cuadrados disponibles en su local es el verdadero responsable del salto a la fama de la granadina? Quizá Sonia, atraída por la exposición de trabajos que el profesional de la cámara dispone en su escaparate, lo consideró el más capacitado para su presentación en la cadena de Vasile. Desde luego, acertó de pleno. Sólo nos quedamos con las ganas de ver a la ex compañera del seminarista Rafa en posturas tan picantes como las que practican otros ciudadanos anónimos junto a su paisana:

Nosotros nos quedamos con la fotografía en la que la modelo posa con vestido estampado rosa y posición cervical de sus extremidades. ¿Con cuál te quedas tú? ¿Entiendes ahora la verdadera importancia en el conjunto de España de la ciudad con nombre de fruta?
Esto me recuerda a una tienda que había por el paseo Zorrilla en la que una tienda que no tení nada que ver con la fotografía tenía en el escaparate una foto de Aida Nizar (dedicada al dueño de la tienda)….alli estaba en todo el medio.
Diego Paredes es un genio del Marketing. De todas maneras, resulta admirable el buen hábito de las granadinas de depilarse las axilas….
Shiala, veo que en esa tienda de la que hablas van más allá, ya que no se conforman con la foto de la famosa sino que quieren el valor añadido que sólo la rúbrica de la hermana de Alia puede dar.
CH, ese hábito de las granadinas es de agradecer, dadas sus poses… ¡Imagínate si no lo tuvieran!
Personalmente, me quedo con el paisano de la camisa “Coronel Tapioca” que agarra por la cintura a la “modelo”. Tiembla, Jon Kortajarena!
Creo que me voy a hacer fan
de este rinconcito granaíno…
Está todo dispuesto de forma
que parece un altarcillo…
Ole ole ole,
hola hola hola
Graná jermosa mía
te quiero conosé de día.
(He dicho)
Esthereo, el relevo generacional de los profesionales de la moda ya es un hecho, como se demuestra en Granada.
Marica rurala, bonito pareado,
nos ha realmente conquistado.
Lo único que siento es tener ya fotógrafo de boda, sino ni me lo pensaría, qué estilazo el de Diego Paredes!