Feb 03 2009
Volver a las raíces
Los datos del paro relativos al mes de enero nos han dejado a todos con le pelos de punta. Cada día, miles de españolitos pasan a engrosar las listas del INEM, una situación insostenible que hoy ha llegado a extremos nunca imaginados. No pensábamos que el tema estuviera tan mal, pero no hemos podido dejar de pensar en otra cosa desde que hemos visto esto:

¿A quién crees que pertenece este cuero cabelludo, evidentemente despoblado y moribundo? No es el de ninguna indigente ni de ninguna mujer afectada con síndrome de Diógenes. Estamos hablando de una fémina con poder, que mueve los hilos de la vida de la capital de España y con evidente poco tiempo para pasar por un instituto de belleza:

Sí, queridos lectores, Ana Botella nos ha vuelto a sorprender. Después del incidente con su combinación hace unos años creíamos que había aprendido la lección, pero no. Esta mañana acudía a visitar una central de energía biomasa en Madrid olvidando por completo que habría periodistas para retratar su recorrido. Ataviada como si estuviera en su casa un domingo por la mañana, ha lucido un peinado evidentemente desmarrazado que no podía disimular una cabellera frágil, quebradiza y con zonas tendentes a la alopecia.

Las ondas de la esposa de José María Aznar caían en desorden sobre la piel teñida del cuello de su abrigo metálico. Por contra, en la parte central de su cabeza, la ausencia de pelo dejaba bien visible su cabecita de matemática frutal. Una vez analizadas las fotografías, descargadas de la web oficial del Ayuntamiento de Madrid, sólo podemos deducir dos premisas:
1. La madre de Ana Aznar, consciente de las penurias por las que atraviesan sus conciudadanos, ha decidido renunciar a toda ostentación y olvidarse de gastar presupuesto en peluquerías o asistentes personales.
2. Los periodistas del gabinete de comunicación del ayuntamiento de la capital buscan hundir políticamente a su compañera, seleccionando sus peores encuadres y perfiles en las fotos que cuelgan en su web.
¿Volveremos a ver a la delegada de Medio Ambiente de esta guisa en un acto público? ¿Seguirá con esta política de contención de gasto? ¿En qué mercadillo ha comprado el abrigo de tejido solarizado? Estaremos pendientes de su evolución.
Oh Dios! ¿Qué ha sido de la Ana que repartía platos de cocido en la Puerta del Sol a los mayores, cuando llevaba servicios sociales? No hay duda de que la crisis está afectando a todos los estratos sociales…
Unas vitaminas pueden ser la solución, en caso de que no le llegue pa’eso pues un sombrerito coquetón podría servir.
Esto promete…..pero permiteme que lo lea mañana. Te prometo que soñaré con tintes de Wella.
CH, a este paso será la propia Ana la que tenga que recibir ese plato de cocido en cualquier albergue social. Una pena todo.
Sollerica, muy buena idea lo del sombrero, además si un día es invitada a Ascot ya tiene apañado el estilismo.
Shiala, ¿soñaste con tintes? Si es así, cuéntanoslo.
Lo siento, pero al final no soñe ni con Wella ni con l’Oreal….una pena xd.
Me temo que la señora Botella tendrá que pegarse un corte de pelo radical para renovar su cabellera, porque eso no lo salva ni la mejor mascarilla reparadora del planeta. A cortar!!!!!!